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Las libertades (económicas) que sirven a los migrantes

No. 116 - 16 Diciembre 2015

d´janos un mensaje  

No resolveremos los problemas de la inmigración probando a resolver los problemas de la inmigración. Hannah Postel, Cynthia Rathinasamy y Michael Clemens (Center for Global Development) invitan a poner la «crisis de los refugiadosi» en perspectiva.

Desde el 2010 la UE admite que cerca 3,5 millones de inmigrantes al año en sus territorios. Suponiendo que las solicitudes de asilo contiúam al ritmo de ahora hasta Diciembre, habrán llegado 720.000 en todo el 2015. si todas fueran aprobada, se registraría un aumento del 20% respecto a los flujos de los últimos años. Nn son pocos: pero no es una invasión.

Los refugiados sirianos son el canario en la mina. Nos obligan a pensar a un fenómeno que nos acompañara por muchos años.

Todas las propuestas, de derecha y de izquierda, parecen poco practicables. Schengen, la más preciosa adquisición de la Unión Europea,
es puesta en riesgo por el miedo comprensible y por la más fundamental
de las prerrogativas de un Estado: el control del territorio. Se habla de «ayudarlos en su casa» haciendo «state building». Que, traducido del políticamente correcto significa: ir a hacer la guerra. Otros querrían calmar las migraciones de masa «seleccionando» los inmigrantes. Pequeño problema: ¿como se hace a «seleccionare»? Se remandan a casa los migrantes que no disponen de un título adecuado o que no tienen ya un contrato de lavoro en el bolsillo?

Più che cercare di risolvere «il» problema dell’immigrazione, ragioniamo su come liberare il potenziale dei migranti: che vuol dire farne membri attivi, operosi, potenzialmente realizzati della nostra società. Come evitare di spingerli nell’illegalità? Quali sono i tanti piccoli problemi che mettono a rischio l’integrazione?

La rispuesta tiene que ver, en parae, con un trazo característico de nuestras economías. El nuestro es un modelo social «tasa-y-regla». Su principio fundamental resale a inicios del siglo pasado. Quien ofrece un cierto bien o un cierto serviciio iría vigilado por un «controlador» especial: porque la tentacion de fregar los consumadores y trabajadores es muy fuerte. Tradicionalmente, estas tentaciones han sido evitadas por grandes aparatos burocráticos y prescripciones bastante municiosas. Que condicionan profundamente también actividades con un modesto monto económico: restaurantes, ambulantes, pequeños ejercicios..

Era un mundo distinto. Sabemos que las inspecciones de los «controladores» son esporádicas, mientras ahora los consumidores producen información y la condividen de continúo. No está dicho que los  «controladores» mejores no sean propio ellos. Gracias a Internet, no hay «vendedor» falsario que no sea velozmente identificado. «TripAdvisor» es más impacable que la Oficina de Higiene con cucharas sucias y platos dudosos.

Reglamentaciones ayer necesarias hoy, gracias a las nuevas tecnologías no lo son más. Sin embargo, continúan a publicar modelos y sanciones. Emprender es siempre  más difícil. Los obstáculos para quien no domina el idioma y no goza de conocimientos locales (el amigo en Comune...) pueden ser insuperables

El financiero Peter Thiel se ha preguntado dónde todavía somos capaces de innovar y dónde no: el flujo de novedades es increíble en los «bits», singhiozza en los «atómos». La estratificación de reglas rende la vida muy complicada a todos los que, no pueden entrar en el mundo de los  «bits» y deben trabajar con los «atomos». Es posible desarrollar, cualquier algoritmo, en compenso construir una bodega y una aventura. Para estar enel tema: en el «Doing Business» del Banco Mundial, un capítulo es el de la facilidad para obtener permisos ediles. Dinamarca es quinta en clasifica, Alemanica octava. Austria solo 78a, Bélgica 82a, Francia 86a, Italia 116a.

El crecimiento de la población en general, y la inmigración en particular, pueden ser el motor de crecimiento. Para que esta no sea solo una bella frase, se debe «dejar hacer» a las personas.

Imaginen la fatiga de un prófugo de espiritú emprendedor que quiera hacese una vida abriendo una pequeña actividad. Conoce apenas el idioma, ¿come hace para orientarse entre leyes y leyecitas? Si logra comprarse un modesto local, ¿como subirá la corriente burocrática para adaptarlo a sus propósitos? Dinero, tiene poco, ¿no hay propio modo mejor que gastarlos que en consultorías profesionales?

Lo mismo vale para los paleo-europeos con disposición a algún euro de más. El peso de las reglas limita la velocidad de crucero de nuestras economías y empuja a otra parte las inversiones. Hasta aquí nos hemos hecho una razón: el «modelo social europeo» promete más seguridad social en cambio de menos libertadd económica. Sino que la libertad económica crea riqueza, la seguridad social la consume. Si la cuestión es como hacer para las partes de la torta, la inmigración no hace más que generar conflictos. La alternativa existe: probemos a hacer la torta más grande.

Traducción de MONDOLATINO



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